En Villa Educativa, estamos convencidos de que el respeto comienza por la capacidad de escucharse a uno mismo. Entender que nuestro cuerpo nos envía señales de alerta ante la incomodidad es la herramienta más valiosa para fortalecer la seguridad y la autonomía de nuestros estudiantes.
Con este propósito, los alumnos de quinto grado participaron en la actividad “Mis manos marcan límites”. La jornada comenzó con un espacio de reflexión donde exploramos el concepto de respeto y la importancia de los límites personales como la base fundamental de nuestra convivencia diaria.
A través de la premisa “Escucho a mi cuerpo”, reflexionamos sobre cómo los límites personales actúan como líneas invisibles que nos permiten sentirnos seguros, tranquilos y valorados. Durante este proceso, reafirmamos que todas las emociones son válidas e identificamos que nuestro cuerpo envía señales de alerta ante situaciones de incomodidad, reforzando la idea de que el bienestar personal es siempre una prioridad.
Como cierre de la actividad, cada estudiante plasmó su huella, representando un compromiso personal con el respeto. Al escribir sus acuerdos dentro de estas huellas, los alumnos reafirmaron la premisa fundamental de la jornada: usar nuestra voz es la forma más valiente y efectiva de cuidarnos. Aprendimos que decir “alto” cuando algo nos hace sentir incómodos es un derecho, y que nunca debemos minimizar aquello que sentimos.
Estas acciones no solo fortalecen la autonomía emocional de nuestros niños, sino que también consolidan un entorno escolar donde la comunicación asertiva y el cuidado mutuo son los pilares de nuestro equipo.
Laura Vázquez
Departamento de Psicología Escolar
Karen Gonzalez
Docente de Español
Diana Hernández
Docente de Español
