2o: Hilos de Habilidad: Tejiendo la motricidad fina en la infancia

2o: Hilos de Habilidad: Tejiendo la motricidad fina en la infancia

2o: Hilos de Habilidad: Tejiendo la motricidad fina en la infancia

La motricidad fina es mucho más que una habilidad escolar: es el lenguaje silencioso con el que los niños comienzan a conquistar el mundo. Este tipo de motricidad se refiere a la coordinación de músculos pequeños, especialmente los de las manos y los dedos, permitiendo realizar movimientos precisos y controlados. En los primeros años de primaria, cada movimiento de sus manos se convierte en una oportunidad para crecer, expresarse y descubrir lo que son capaces de hacer.

Cuando un niño rasga papel, no solo rompe fibras; también abre caminos a su curiosidad, fortalece sus dedos y aprende a dirigir sus propios movimientos. Al usar tijeras, su mirada se afina, su atención se concentra y sus pequeñas manos dan forma a lo que su imaginación sueña. Y cuando pone las agujetas a sus tenis, realiza un acto de independencia lleno de ternura: un lazo que no solo une cordones, sino también confianza en sí mismo.

Los alumnos de segundo grado realizaron un rally con tres estaciones en el que pusieron en práctica su motricidad fina. En la primera estación debían rasgar papel crepé; en la segunda, recortar con tijeras diferentes formas; y en la tercera, colocar las agujetas en los tenis y amarrarlas. Cada actividad tenía un tiempo determinado y, al finalizar, los equipos rotaban para continuar con la siguiente.

Los alumnos se divirtieron y disfrutaron de un momento distinto fuera del aula, donde además pudieron ponerse a prueba a sí mismos y demostrar sus habilidades. Para algunos, estas actividades representaron un gran reto, pero también una valiosa oportunidad para crecer y reforzar su confianza.

Estas experiencias y actividades nos recuerdan la importancia de seguir fortaleciendo la motricidad fina en los niños, ya que cada ejercicio, cada intento y cada logro contribuye a su desarrollo integral y da pauta al impulso y mejora de otras habilidades, como por ejemplo la escritura. 

Cuando continuamos ofreciendo retos que involucren sus manos y su creatividad, no solo perfeccionamos sus habilidades, sino que también sembramos en ellos mayor seguridad, autonomía y un entusiasmo genuino por descubrir y aprender.Mantengamos vivo este acompañamiento, para que cada pequeño movimiento se convierta en un gran paso en su crecimiento.

Génesis Velázquez
Docente Español 2º grado