Este mes, nuestros pequeños yoguis emprendieron un viaje donde el juego se transformó en respiración y la respiración en una puerta hacia la calma. Cada encuentro abrió un espacio para descubrir, con curiosidad y alegría, la magia de habitar su propio cuerpo.
La imaginación fue nuestro hilo conductor. A través de ella, los niños exploraron ejercicios de respiración que les enseñaron a escuchar su ritmo interior, a concentrarse y a encontrar quietud incluso en medio del movimiento.
En Kinder 3, el aprendizaje tomó forma de juego y de tiempo. Entre calentamientos, posturas de yogui-juego y dinámicas inspiradas en el movimiento de las manecillas del reloj, los niños descubrieron que cada momento tiene su propio ritmo. Al imitar con su cuerpo el tic tac constante, exploraron cómo cada giro del reloj refleja un propósito, un color y una energía distinta. Así, aprendieron a reconocer los tiempos de su jornada y a transitarlos con mayor conciencia y presencia.
Isi Espinosa
Yoga Teacher
