En nuestras clases de yoga, este ciclo escolar fue un viaje lleno de descubrimientos, juegos, respiraciones profundas y mucha magia interior. A lo largo del año, cada niño y niña fue explorando su cuerpo, su mente y sus emociones a través del movimiento consciente, la imaginación y la conexión con la naturaleza de forma mágica.
Para cerrar este hermoso camino, realizamos un círculo de gratitud corporal, en el que agradecimos al cuerpo por todo lo que hizo posible: Brincar, respirar, abrazar, descansar y expresarse. Cada parte se llenó de luz y reconocimiento, desde los pies que nos sostienen, hasta el corazón que late con amor.
Recordamos momentos especiales moviéndonos como nubes, estrellas, montañas y agua.
Hoy, cada uno se lleva una semilla mágica en el corazón, cargada de intenciones, sueños y la certeza de que pueden volver a su respiración y a su centro siempre que lo necesiten.
Gracias familias por confiar y permitirnos sembrar estas herramientas de bienestar y conciencia plena desde pequeños.
¡Hasta el próximo ciclo, con el corazón lleno de gratitud!
Con mucho amor,
Isi Espinosa
Yoga Teacher
