Durante el mes de marzo iniciamos cada sesión con un mantra que nos permitió encontrar calma y conectar con nuestra esencia. A partir de ahí, fuimos preparando poco a poco el cuerpo y la mente mediante ejercicios de calentamiento enfocados en la regulación.
Trabajamos con aros, lo que ayudó a fortalecer distintas posturas de yoga y a conocer la postura del diamante. A través de yogui-rimas y un yogui-cuento sobre el despertar de la primavera, los alumnos disfrutaron del movimiento, la imaginación y de esta hermosa conexión con la naturaleza.
A lo largo del mes, también practicamos ruedas de yoga y ejercicios de presión con squigz, actividades que favorecen la conciencia corporal, el equilibrio, la fuerza y la coordinación permitiéndoles sentirse más seguros en cada movimiento. Para cerrar, vivimos una meditación de primavera muy especial, en la que exploramos el florecer a través de los mudras, invitando a los niños a conectar con su respiración, con la calma y con esa luz que habita en su interior.
Sin duda, marzo fue un mes lleno de aprendizaje, pequeños retos y momentos de alegría que compartimos con mucho cariño junto a nuestros peques yoguis.
Isi Espinosa
Yoga Teacher
