Esta semana, las clases de robótica estuvieron llenas de retos, reflexión y mucho entusiasmo en todos los niveles.
En robótica baja, los alumnos llevaron a cabo ejercicios de comprensión en Gimkit, reforzando conceptos clave de manera dinámica y divertida. Además, se trabajaron los procesos básicos de la soldadura, aprendiendo paso a paso cómo se realiza, para qué sirve y cuáles son los cuidados necesarios, siempre desde un enfoque seguro y educativo. Todo esto permitió que los estudiantes comprendieran mejor los conceptos fundamentales que utilizarán en proyectos futuros.
Por su parte, en primaria alta y secundaria, los alumnos avanzaron en una etapa muy importante: la creación del código para su robot. A través del pensamiento lógico y la resolución de problemas, fueron dando instrucciones precisas para lograr que sus robots funcionaran correctamente. Al mismo tiempo, algunos equipos continuaron con el armado del robot, entendiendo cada pieza, su función y cómo integrar correctamente, todo explicado de forma clara y accesible.
Fue una semana en la que el aprendizaje se vivió con emoción, combinando teoría y práctica, fomentando la autonomía, la colaboración y la curiosidad. Sin duda, cada grupo dio un gran paso en su camino dentro del mundo de la robótica.
Fernando Espinoza
Robótica
