Durante estas semanas hemos trabajado con nuestros alumnos en diferentes habilidades que favorecen el control de su cuerpo y la direccionalidad de sus trazos, con la intención de facilitar el proceso de escritura. Por lo que esta semana propusimos realizar un collage de trazos en los que cada pequeño hizo una producción del trazo sugerido respetando la direccionalidad propuesta.
Cada trazo que realizan las niñas y los niños es una oportunidad para fortalecer sus manos y su confianza. Al explorar líneas, curvas y diferentes formas, desarrollan poco a poco el control de sus movimientos y la coordinación necesaria para la escritura. En este proceso no se busca la perfección, sino el intento, la exploración y el disfrute. Con actividades lúdicas y significativas, la letra se va formando de manera natural y la caligrafía mejora paso a paso.
Respetar su ritmo es clave, ya que cada pequeño avanza a su propio tiempo. Celebrar estos logros, por pequeños que parezcan, les motiva a seguir aprendiendo con seguridad y entusiasmo.
Montserrat Calabarin & Paola Marín
Maestras de Español K3
