En Happy Nursery, los niños y niñas exploraron el ritmo y la música mientras aprendían una nueva canción, utilizando sus deditos para marcar pulsos y pequeños patrones. A través del juego, fortalecieron la coordinación, la atención y el disfrute por la música.
También experimentaron con instrumentos de percusión, como los tambores, descubriendo distintos sonidos, intensidades y formas de tocar.
En esta ocasión, la clase fue diferente: salimos al patio y lo transformamos en un pequeño jardín musical, donde el movimiento, la exploración y el aprendizaje se vivieron al aire libre.
La música en la primera infancia no solo se escucha, se siente y se vive con todo el cuerpo.
Axel Ordaz
Clase de Música
