Iniciamos el año con un ritual lleno de calma que invitó a los niños a bajar el ritmo, escuchar su cuerpo y conectar con lo que sienten. En este espacio tan especial, pudieron expresar cómo les gustaría sentirse durante el año, sembrando emociones como la tranquilidad, la alegría y la confianza.
A través de la respiración de la estrella y de posturas suaves enfocadas en el balance y el equilibrio, aprendieron a moverse con atención, presencia y cuidado, conectando con su cuerpo de manera consciente y amorosa.
Cerramos el mes abrazando el amor: en el pecho, en la mente y en el cuerpo; en la respiración, en las palabras y en los pensamientos, favoreciendo momentos de bienestar, alegría y conexión interior.
Isi Espinosa
Yoga Teacher
