Una caja, un universo: el juego simbólico en el desarrollo infantil

Una caja, un universo: el juego simbólico en el desarrollo infantil

Una caja, un universo: el juego simbólico en el desarrollo infantil

¡Hola, papás y mamás!

¿Alguna vez han visto a sus hijos tomar una caja de zapatos y asegurar que es un auto de carreras? ¿O usar un plátano como teléfono? A esto le llamamos juego simbólico y aunque parezca simple diversión, es el gimnasio emocional más importante para su cerebro en esta etapa. Es la capacidad del niño de utilizar objetos, acciones o ideas para representar otras cosas. 

Para los niños, el mundo es gigante y a veces abrumador. El juego simbólico es su herramienta para procesarlo, les ayuda a elaborar sus miedos, practicar mediante el juego de roles, resolución de conflictos y expresión de emociones.

Aquí les dejamos algunos tips para fomentar el juego simbólico en estas fechas.

No necesitan juguetes caros. El juego simbólico florece con la imaginación, no con baterías.

  1. Ofrezcan objetos “abiertos”: Cajas de cartón, telas, disfraces viejos, sartenes de cocina. Estos objetos pueden ser cualquier cosa que ellos decidan.
  2. Sigan su guión: Si los invitan a tomar el té invisible, ¡tómenlo! No corrijan la realidad (“esa taza está vacía”). Validar su juego es validar sus emociones.
  3. Observen sin interferir: A veces, solo siéntense y miren. Escucharán sus preocupaciones y alegrías a través de los diálogos que tienen con sus juguetes.

Actividad vacacional: La navidad de los muñecos”

Aprovechen el tiempo libre para realizar esta actividad que fomenta la empatía, el lenguaje y la motricidad, usando el “desorden” que queda de las fiestas. Inviten a su hijo y/o hija a preparar una “cena de navidad» exclusiva para sus juguetes.

  1. La comida”: Usen papel de regalo arrugado o rasgado para simular la comida. Pueden ser manzanas, verduras o “papas mágicas”.
  2. El rol: Dejen que su hijo sea el anfitrión. Él decide dónde se sienta el oso y qué come la muñeca.
  3. El diálogo: Pregunten: “¿El osito tiene hambre? ¿Le gustó la comida? ¿Qué le regalaron?”.

El mejor regalo que pueden darle a su hijo o hija estas vacaciones no viene en una caja: es el tiempo para jugar sin prisas y la libertad de imaginar mundos donde ellos ponen las reglas. ¡Felices fiestas llenas de juego e imaginación!

Karla Rubí
Psicóloga Nursery